domingo, 11 de mayo de 2025

El poder de la autoestima

Hoy voy a escribir un breve artículo sobre la autoestima relacionado con mi libro titulado "Mejora tu Autoestima en 7 días" que ya está disponible en Amazon y en Google Play o en Apple Books y sobre el cual podéis encontrar aquí una entrada que habla del libro. El tema de la autoestima es realmente muy extenso, así que aquí solo podré poner algunas ideas que sirvan de inspiración. Antes que nada, podéis ver un vídeo que he hecho sobre la autoestima aquí.




Bueno... vamos allá con esos pequeños apuntes sobre la autoestima... :)

La autoestima es muy importante en la vida emocional de una persona. Lo primero que hay que hacer es definir la autoestima que mucha gente confunde con otras cosas y luego veremos algunas estrategias para prevenir posibles bajones en la autoestima de una persona.

No hay que compararse con los demás
La autoestima es el sentimiento de sentirse digno de amor. Es la aceptación de nuestro valor como persona, un valor que es exactamente igual al de las demás personas y que nos otorgamos nosotros, no los demás. Por eso, la autoestima no es lo que los demás opinan de ti. Es la relación que tienes contigo mismo/a. 

Esa relación puede ir bien o puede ir mal. Y depende de múltiples factores. Muchos los podemos encontrar en nuestra infancia (en la relación con los padres y lo que nos dijeron), pero en el presente eso se traduce en un diálogo interno. En lo que te dices. 

Independientemente de nuestros talentos y rasgos específicos todos tenemos un mismo valor como personas, esto tiene que quedar muy claro porque es lo esencial, todos valemos lo mismo, ni más ni menos. Incluso cuando muchas veces nos parece que vivimos en una sociedad muy competitiva que nos compara una y otra vez con modelos o patrones de personas.

Una de las definiciones que más me gustan sobre la autoestima es la siguiente: "La autoestima consiste en considerarse igual en dignidad a cualquier otra persona generando así un sentimiento positivo y de aceptación por uno/a mismo/a independientemente de los talentos específicos de los que se disponga". Así que grábate esta afirmación porque en la medida que la tengas interiorizada te empezará a ayudar psicológicamente.

Cada persona tenemos un número determinado de talentos
que son independientes de nuestro valor
La autoestima negativa ocurre muchas veces como consecuencia de la influencia negativa de otras personas. De niños pueden hacernos sentirnos inferiores mediante la crítica constante por parte de nuestros padres. Si eres padre fomenta una autoestima positiva en tus hijos escuchándoles y no criticándoles negativamente. Cuando critiques hazlo sobre la conducta no sobre la persona. Nunca insultes ni humilles y estarás creando una persona con equilibrio interno. La mejor ayuda es el amor.

El niño/a no tiene aún los recursos necesarios para defenderse y es mucho más vulnerable. Sin embargo, como adultos podemos fomentar una autoestima positiva no sólo en nosotros si no en otras personas que nos rodean a veces de formas muy sencillas. Por ejemplo, escuchando, respetando, haciendo un favor a alguien, etcétera.

La autoaceptación es muy importante en el desarrollo de la autoestima y consiste en el reconocimiento responsable, ecuánime y sereno de aquellos rasgos físicos y psíquicos que nos limitan y empobrecen. También por autoaceptación se entiende el hecho de aceptar que hay personas mejores que nosotros en un determinado rasgo o característica y que no por ello nos tenemos que sentir mal, ni inferiores, ni deprimirnos.

Muchas veces lo que falla no es la identificación de rasgos positivos, si no lo contrario, la persona no acepta un determinado rasgo que no le gusta, ya sea físico o psíquico. A partir de ahí se tiene que trabajar en dos direcciones:

Todos somos iguales
a) Primero en interiorizar el valor como persona que es igual a todas las demás personas. Ni superiores ni inferiores a nadie. Mucha gente se siente no sólo inferior a los que tienen más éxito o mejor físico, si no que se sienten superiores a personas más pobres, con menos educación, dinero o más edad. Esto se trabaja mediante la no idealización de los demás y el desarrollo de unos valores humanos y una serie de principios universales que estarán basados en La declaración Universal de los derechos humanos.

El día en que consigas sentir de verdad que todos somos iguales. Entonces habrás dado un paso de gigante en el desarrollo de tu autoestima.

b)  Aceptar lo que no nos guste. Esto es lo que más suele costar a la gente ya que muchas personas se obsesionan con un defecto y dejan de ver todo lo demás. ¿Cómo aceptamos algo que no nos gusta? Vamos a intentar responder a esa pregunta entendiendo qué significa aceptar. Aceptar es dar lo mejor que uno tiene, en la situación que le ha tocado vivir, sin quejarse, y sin imaginar una situación idílica que no se tiene. Aceptar es jugar las cartas que tienes con lo que te ha tocado y de buena gana sin lamentaciones.

Lógicamente, esto puede llevar un tiempo y cierto trabajo personal. Piensa que aceptar no es negar lo que se es. Tampoco es criticarse excesivamente. Aceptar no significa decirse que una es maravillosa y que es lo mejor de lo mejor. La aceptación es un sentimiento de identidad tranquilo y sin exageraciones. Como siempre, es un trabajo lento y artesanal. Poco a poco. Hasta que un día sientes que te aceptas y te sientes mucho más relajado/a y dispuesto/a.

La aprobación de los demás

Una de las trampas de la autoestima es buscar la aprobación de los demás. Piensa que tu autoestima es el valor que tú tienes como persona y que en último término te lo otorgas tú. La autoestima no es el valor que te da la sociedad ni otras personas, ni los compañeros de trabajo, ni tu pareja, ni tu jefe, ni un determinado público. Pero aquí se dan por lo general dos situaciones:

a) La valoración que haces de ti es superior en valor a la valoración que hacen los demás de ti.

b) La valoración de los demás es superior a la valoración tuya.

En el segundo caso (b) estás perdido ya que dependes de los demás para valorarte y eso te hará por lo general infeliz e inseguro/a. Temporalmente, si los demás te aceptan entonces te sentirás bien, pero en el momento en que las tornas cambien te sentirás infeliz y con autoestima negativa.

Si es tu caso, tienes que trabajar para pasar a la opción (a), es decir, lo que tú opines de ti tiene más valor que las opiniones de los demás. Para ello, además de lo que ya hemos visto, te aconsejo que trabajes lo que yo llamo "los cimientos de la autoestima" primero y la "defensa de la autoestima" después. Los cimientos suponen trabajar una serie de aspectos que son la base. Por ejemplo no buscar la aceptación de los demás es uno, otro es controlar los pensamientos destructivos acerca de uno mismo, otro es cambiar lo que sea posible cambiar, aceptar los defectos o bien trabajar el nivel físico, el cuerpo, ya que en la medida en que nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo nos sentiremos mejor con relación a la autoestima.

La hipótesis de la agresión

Las personas que siendo niños o niñas han sido criticadas duramente o bien han sufrido humillaciones o abandono, es decir, siendo niños no han recibido amor de su entorno directo y han experimentado angustia, después de adultos pueden experimentar diferentes desórdenes. Los más graves son aquellos que después proyectan sus propia frustración y angustia en los demás, llegando al extremo de ejercer la violencia sobre otras personas.

Por eso es tan importante fomentar una autoestima sana y positiva en los niños y hay que tener especial cuidado con las críticas y humillaciones. De hecho, por ejemplo, de la biografía de Hitler se dice lo siguiente:


Hitler fue azotado por su padre
siendo un niño
"Hitler dijo que, de niño, era azotado a menudo por su padre. Años más tarde le dijo a su secretaria: «Entonces tomé la decisión de no llorar nunca más cuando mi padre me azotaba. Unos pocos días después tuve la oportunidad de poner a prueba mi voluntad. Mi madre, asustada, se escondió en frente de la puerta. En cuanto a mí, conté silenciosamente los golpes del palo que azotaba mi trasero».
Ciertos psicoanalistas, como por ejemplo Arno Gruen, parten de la premisa de que la relación de Hitler con su padre estaba dominada por la violencia. Su madre en cambio lo habría "endiosado". Dado que sus tres hermanos mayores habían muerto poco antes del nacimiento de Adolf, su madre siempre habría temido perder también a su cuarto hijo. Esta relación tensionada habría tenido una influencia determinante sobre el desarrollo de la personalidad de Hitler: la madre no habría podido proteger al hijo de los castigos por parte del padre, más sin embargo lo habría endiosado, de manera compensadora, utilizándolo así en un juego de poder en contra de su padre. El niño habría experimentado a su madre como una persona débil y digna de desprecio, tal tomo la habría percibido su padre. Al mismo tiempo, el hijo habría deseado proteger a la madre en contra del padre. Esta situación habría precipitado al niño a determinados conflictos interiores, a los que solamente habría podido esquivar alienándose de sí mismo y de sus necesidades. A causa de esta alienación se habría desarrollado una identidad muy débil. El vacío interior habría sido rellenado por fantasías violentas y poses superpuestas. Aparte de esta interpretación, numerosas obras psicológicas tratan de diversas enfermedades psíquicas de Hitler".


Por último, no hay que olvidar que la autoestima es la antesala de la acción. Una persona con una buena autoestima desarrolla confianza en sí misma y eso supone la suficiente dosis de seguridad y tranquilidad como para lanzarse a luchar por los objetivos que uno desea. En el contexto actual, con tantas dificultades, es más importante que nunca el tener una autoestima sana y fuerte.

¡Espero os haya gustado el artículo! 


ebook y tapa blanda en Amazon




domingo, 20 de abril de 2025

Viento nordeste: el día que Laro y Maya soñaron con vencer a Roma

Hoy comparto un capítulo especial de mi novela Laro: la leyenda del árbol milenario. En este fragmento, Laro y Maya se enfrentan a su juventud, a la amenaza de Roma… y a las grietas que ya empiezan a abrirse entre los suyos. Es una escena que me emociona y que puede leerse sin haber leído el libro entero. Espero que os cale como a mí me caló al escribirla.

Primer libro

Capítulo 54: Viento Nordeste

El sonido de la cascada despertó a Laro de un profundo sueño. Miró a su alrededor y observó las plantas que crecían intrincadamente en la breña. Había hermosos robles y hayas en abundancia, un tejo prominente en la cercanía y multitud de diminutos arbustos que rodeaban el pequeño lago en donde caía el chorro de agua. Se vislumbraba con claridad una higuera cuyas hojas planeaban sobre el agua transparente y parecían querer arañar la pequeña poza con sus ramas. Laro abrazó el cuerpo de Maya y la besó repetidas veces.

—¿Nos bañamos? —preguntó Laro.

Maya movió afirmativamente la cabeza y con una sonrisa vol-vió a besar a Laro. Su rostro moreno rezumaba salud. Ambos se quitaron la ropa y fueron a saltar desde lo alto de la roca, como habían hecho muchas veces. Primero lo hizo Maya. Se lo pensó un poco, la altura era considerable. Finalmente, venció el miedo y dio un grito mientras se dejó caer por los aires hasta crear un gran estruendo al chocar con el agua.  

Luego saltó Laro, aún con restos de barro en las rodillas de su último entrenamiento, los músculos tensos por el esfuerzo. Su respiración era algo torpe, pero contenía la energía vibrante de quien no sabe aún medir sus fuerzas. El pelo, negro como la noche sin luna, le caía sobre los ojos. Uno de ellos ligeramente amoratado, recuerdo de un golpe mal encajado.

Gritó con la garganta áspera, aún acostumbrándose a su nueva voz, más grave, más incierta. Maya le respondió con una carcajada tan libre que parecía volar. Eran jóvenes, salvajes, sin dueño ni ley.

Laro nadó con brazadas poderosas, aunque algo desiguales, rompiendo el agua con urgencia hasta alcanzar a Maya. La rodeó con su cuerpo, cálido, jadeante, y la besó con una mezcla de torpeza y pasión que la estremeció.

Salieron del lago con la piel erizada y los labios húmedos. Subieron a la roca y se tumbaron como dos animales exhaustos que se entregan al sol, buscándolo como si fuera alimento.

Por un instante, no existía el clan, ni el bosque, ni el tiempo.

Era verano y el nordeste soplaba con fuerza, despejando el cielo y el ánimo. Ese viento, el favorito de Laro, dejaba el mar de un azul intenso. A menudo viajaban hasta los acantilados para contemplarlo, soñando con los mundos ocultos tras el horizonte.

—¡Jamás nos podrán echar de aquí! —dijo Maya, pensativa—. ¡Es tan injusto que vengan con sus legiones! 

Maya se incorporó y escudriñó los ojos de Laro que estaban cerrados, meditando, mientras el sol abrasaba su rostro en una cadencia infinita de sensaciones placenteras.

—¿Por qué? —insistió Maya.

Laro abrió los ojos y se incorporó. Le gustaba tumbarse al sol y fingir que todo estaba bien, que él y Maya formaban parte de un mundo en calma. Pero sabía que era una ilusión. Mientras siguieran saqueando a las tribus del sur, no habría paz. Roma no les permitiría vivir en armonía. Hispania entera estaba ya bajo su yugo, aunque los guerreros se negaran a aceptarlo.

—Los romanos quieren nuestra riqueza —respondió Laro—, quieren que seamos sus esclavos. Otros pueblos ya lo han aceptado, pero nosotros lucharemos hasta el final. 

—¿Crees que podemos hacerles frente?

—Si nos dividimos no conseguiremos nada. No tardarán mucho tiempo en mandar más tropas.

—¡Se querrán vengar! Dicen que sus venganzas son horribles. 

—¿Tienes miedo? —preguntó Laro.

—¡No! —contestó Maya, frunciendo el ceño y segura de sí misma—. Pero nadie ha conseguido vencer a Roma. 

—Es mejor no pensar eso —le aconsejó Laro—. Lo único que conseguirás es sembrar de dudas tu mente. 

—Me gusta cuando hablas así.

Laro le dedicó una sonrisa a Maya.

—¡Sigue! ¡Cuéntame más cosas! ¿Cómo nos podemos organizar?

—¡Tengo un plan! —aseguró Laro, mirando a los ojos de Maya con intensidad—. Tenemos que unir a todos los clanes. Unirnos con los vacceos.

—¿Los vacceos? —dijo Maya con una risotada—. ¡Nos odian!

—Hasta ahora sí, pero cuando vean que el destino que les tiene deparado Roma es mucho peor, querrán ser nuestros amigos. ¿Has oído hablar de Numancia?

—¡Sí! —contestó Maya—. Mi padre me habla muchas veces de ello. Fue una guerra terrible. 

—Tienes razón —admitió Laro.

—Hubo gente de aquí que fue a luchar a Numancia. 

—¡Así es! —contestó el muchacho—. Quisiera hablar con Alio cuanto antes. Por nada del mundo deben saber que estamos tratando de organizar un ejército.

—¿Un ejército? —dijo sorprendida Maya.

—¡Sí! ¡Organizaremos un ejército! ¡Nadie nos podrá detener y pararemos a Roma y su apetito descomunal! 

—¡Por Erudino! ¡Podríamos ser invencibles!

Se levantaron entusiasmados, se vistieron y después caminaron por el sendero que les conducía hasta el sancton, uno de los lugares favoritos de Laro y a donde iba cada vez con más frecuencia. 

Al llegar, se encontraron con Alio y Tolo. Habían encendido un fuego en las cercanías y estaban asando carne de cerdo. Tolo había traído en un caballo dos tinajas grandes de cerveza y la estaba sirviendo en unos vasos de madera. Le dio uno a Maya y luego rellenó otro para Laro.

—¡Brindemos! —exclamó Laro con una sonrisa. 

Todos brindaron y sonrieron felices, a excepción de Alio, que tiró la cerveza. 

—¿Qué te ocurre, Alio? —dijo Laro, extrañado—. ¿No quieres brindar?

Alio estaba claramente de mal humor. Maya le observó sin entender muy bien qué le ocurría. Parecía estar a punto de estallar. En ese momento Alio le clavó la mirada, pero no dijo nada. Luego miró a Laro. Por la lejanía se escuchaban el ruido de un nutrido grupo de muchachos aproximarse. 

—Pero ¿qué te ocurre?  —insistió Maya, impaciente.

Alio señaló con el dedo a Laro.

—¡No se brinda en un sancton! —proclamó conteniendo la ira—. ¡Estamos profanando la paz de los muertos!

Maya miró a Laro, confundida. Él no supo qué decir.

Alio tiró su vaso al suelo y se marchó.

-------------------------------------------------------------------------------------------------------

¿Quieres saber qué pasará con Laro, Maya y Alio? El viaje no ha hecho más que empezar...

📘 Descubre la novela completa aquí.