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domingo, 5 de febrero de 2012

Los descendientes

Los descendientes título pésimo para una película muy interesante mezcla de drama familiar y cierto toque de humor irónico, es un film sobrevalorado por la crítica que sin embargo, se ve muy bien y le llena a uno, como todo aquel cine que trata con sentimientos verdaderos que a veces las grandes producciones dejan a un lado en un gran error. La película es buena y te hace sentir bien por el tratamiento que hace de la vida familiar, pero no es una obra maestra ni nada parecido como algunos críticos la describen.


Los descendientes trata de la vida familiar de un padre y sus dos hijas en un momento en donde la madre permanece en coma en un hospital. Es un guión muy sencillo y cotidiano, que está tratado con humanismo, bastante humor fino y efectividad sin aburrir ni tampoco pasarse en ser demasiado sentimentalista.

Las interpretaciones son correctas, pero tampoco me han parecido nada del otro mundo, a excepción de Shailene Woodley que está fabulosa en su papel de hija fuerte cabreada con las ideas claras y a veces más adulta que su propio padre. Todo una demostración de talento y ojo, atentos al futuro artístico de esta chica que promete.

Es una película de Alexander Payne al que le gusta el cine con "contenido humano" y ya lo demostró en la estupenda película "entre copas", en mi opinión bastante superior a ésta ya que tiene mayor trasfondo y una cierta elaboración más compleja.

Si nos metemos más a fondo con el guión que sí es bastante inferior a entre copas, hay un cierto bajón en el último tercio de la película que se salva gracias a un par de escenas bastante buenas.


George Clooney (Kentucky, 1961) encantador como siempre, con esa capacidad envidiable que tiene de gustar tanto a hombres y mujeres, al mismo tiempo que es capaz de aparentar ser un tipo normal. Como única pega que hay que ponerle es que no tiene ni idea de correr, aunque eso no importa aquí. Lo que más me gustó de su papel es que lo acepta todo con una tranquilidad y un autodominio descomunal y eso, creo, que es lo que hace interesante el personaje.

Clooney es un actor verdaderamente efectivo por su honestidad y transparencia, aunque le ocurre como le pasó a Bruce Willis o a Harrison Ford, son actores que siempre hacen de sí mismos, lo que ocurre es que gustan tanto que al público no le importa. Harrison Ford no ha conseguido hacer un papel diferente de sí mismo, siempre hace lo mismo con pequeñas variaciones, pero Bruce Willis sí lo consiguió en la película el sexto sentido, demostrando que el actor es un recurso en manos del director para hacer una película y no al revés.

Vayan a verla que está muy bien.

@simonfilmok




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