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viernes, 5 de agosto de 2011

Soy un perro-flauta

¿Harto de los indignados? Pues yo estoy contentísimo de que la gente empiece a responder a la pasividad general ante los problemas mientras los políticos no hacen nada por la gente y solo miran embobados ua cifra que oscila el valor 400 mientras ordenan la represión policial. 


Estoy harto del altísimo y vergonzoso desempleo que sufre mi país (España), de que una casa sea tan cara que no te la puedas comprar ni hipotecando tu vida y dándole miles de horas de tu trabajo a un banco capitalista que no aporta nada útil a la sociedad.


Estoy harto de políticos que dicen una cosa y hacen otra. Te piden recortes en educación y en sanidad argumentando que no hay dinero y luego destinan ingentes cantidades en favorecer a la banca o en presupuestos militares, o bien se autodesignan sueldos y condiciones económicas privilegiadas.


Estoy harto de instituciones internacionales como el FMI que manden sobre mi país con el consentimiento de la clase política, con sus líderes en entredicho constante y con la justicia pisándoles los talones. Eso no es problema, porque para muchos robar millones de euros es algo que es ético porque el dinero es su Dios de verdad. Por el contrario, si llevas un perro y una flauta eres un asesino y un depravado.


Estoy harto de los fanatismos religiosos que solo ven en la educación un lavado de cerebro para perpetuar sus propias ideas rígidas y degradantes contra la libertad individual, el progreso democrático y la convivencia pacífica de los pueblos y naciones.


Estoy harto del club de los ricos, que juegan al monopoly mundial para quedarse con toda la riqueza absoluta, considerándola suya por derecho propio, sin importarles el medio ambiente, ni las demás personas que habitan el planeta, incluyendo niños y ancianos, enfermos y gente que no puede defenderse de los ataques económicos.


Estoy harto de los manipuladores de la información, que cambian la realidad a sabiendas de lo que hacen, con el objetivo de perpetuar poderes políticos de un signo u otro a las órdenes de un mismo poder económico. Unos poderes que se están quedando cada vez más desfasados en una sociedad digital, global, interactiva, compleja y que avanza a velocidad exponencial.


Estoy harto de los que se creen poseedores de la verdad, cuando la realidad es tan poliédrica que no solo hay una manera de ver las cosas sino muchas. Es precisamente de esa visión poliédrica, generada y contrastada por muchos, de la que emerge algo parecido a la verdad.


Estoy harto de que nadie se tome en serio la educación y que todos los que no trabajen en ella se dediquen a jugar a "arreglar la educación". Estoy harto de que no se valore lo mucho que un maestr@ puede aportar a la sociedad a través de su dedicación y amor por el conocimiento y las personas. Estoy harto de que la sociedad hiper-valore la generación rápida de dinero sin importar las consecuencias. 


Estoy harto de las grandes corporaciones financieras que son las que actualmente criminalizan y monopolizan el mundo, muchas veces asociadas al mundo del crimen organizado, con sus criterios desalmados para expoliar las riquezas y a las personas. Estoy harto de que ningún poder político que se pavonea en los medios es capaz de plantarles cara.


Por todos estos motivos me autoproclamo perro-flauta y me autodefino como indignado en contra de la violencia y a favor de la desobediencia civil de un poder que no me representa.

Y para terminar con buen rollo os pongo una canción. :) 

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